Respiración Ovárica

Cada día, una persona produce el 100% de la energía que necesita por medio de la alimentación, el descanso y el ejercicio. A medida que se envejece, cada vez se produce menos, aunque el cuerpo sigue necesitando la misma cantidad. Para compensar, se obtiene la energía a partir de los órganos vitales, las glándulas y el cerebro. La mujer pierde una parte de su energía a través de la menstruación: producir los óvulos, el revestimiento uterino, las hormonas necesarias. Pero esta energía que se vierte hacia el exterior puede ser transformada en energía para los órganos, glándulas y cerebro. En los ovarios es donde se crean los huevos que pueden llegar a convertirse (si se dan las circunstancias) en un ser humano. Si no se piensa tener niños de momento o si ya se está en la menopausia, es muy importante reciclar la energía concentrada en los ovarios para devolverla a los órganos vitales y el sistema nervioso. Este reciclaje previene irregularidades menstruales y los cambios hormonales de la menopausia.

La respiración ovárica es un ejercicio útil para ello. Forma parte de un sistema curativo global, junto con otros trabajos de respiración y movilización de energías (como por ejemplo, la llamada Órbita Microcósmica), por lo que para conseguir los resultados deseados debería practicarse dentro de un programa de ejercicios. Sin embargo, y aunque sus efectos no sean tan rápidos o llamativos, también puede practicarse fuera de dicho conjunto. Eso sí, sólo cuando se han eliminado las emociones negativas y las toxinas del útero y de los demás órganos. De lo contrario, podrían generarse efectos secundarios negativos. Así que tomad esto como información y tened mucho cuidado con el ejercicio, sobre todo si no habéis hecho antes un trabajo de este tipo.

Respiración ovárica.

  • Nos sentamos en una silla, erguidas, o de pie.
  • Cerramos los ojos y abrimos el corazón
  • Llenamos los pechos con la fragancia del corazón e iniciaremos en ellos un masaje hasta que los notemos tersos y firmes.
  • Dejamos que la energía y la sangre de los pechos y el corazón desciendan hasta los ovarios.
  • Colocamos las manos sobre los ovarios y seguimos respirando hasta que notemos claramente el latido ahí. Si hace falta, efectuamos un ligero masaje en la zona.
  • Iniciamos una lenta y profunda inspiración por la vagina. Creamos así una suave succión en el útero, que dirigirá la energía de los ovarios hacia él. Seguimos respirando hasta que notemos que el útero se ha llenado.
  • Con esta energía purificamos y transformamos la energía sexual en fuerza vital.
  • Luego nos acostamos, nos centramos y permanecemos así unos 15 minutos. Esta es una fase de curación e integración.

Claves para trabajar la autoestima

Queremos empoderarnos, o nos sentimos ya mujeres empoderadas. Para algunas, esto es así. Pero en otras ocasiones creamos estructuras sobre cimientos débiles o falsos, porque no hemos llegado a conocernos realmente. También puede suceder que creamos conocernos, pero no nos hemos atrevido a mirar hasta el fondo de nuestro interior y tengamos una imagen incompleta. La autoestima se basa en eso, en conocer nuestras virtudes y nuestros defectos, saber de lo que somos capaces y cuáles son nuestras limitaciones, y a partir de ahí, construir una imagen sólida y real sobre la que trabajar. Aquí te ofrezco unas ideas para ello.

Pilares de la autoestima:

  1. Autoconcepto
  2. Autorespeto
  3. Autoconocimiento
  4. Autocuidado
  5. Aceptación de los propios límites

AUTOEVALUACIÓN

  1. Hacer un inventario de nuestro autoconcepto: aspecto físico, relación con los demás, personalidad, cómo crees que te ven los demás, rendimiento, funcionamiento mental, sexualidad.
    1. Marca con + las palabras o frases positivas (tus cualidades) y con – las negativas (tus limitaciones)
  1. Lista de debilidades. Haz dos columnas
    1. Calificaciones negativas de la lista anterior, de forma precisa, no peyorativa: soy inútil en matemáticas -> tengo dificultades
    2. Si en alguna de ellas hay excepciones, anótalas en la segunda columna (pero se me dan bien las raíces cuadradas)
  1. Autoevaluación precisa. Obtienes una nueva descripción en la que reconoces tus cualidades y tus debilidades son descritas de manera objetiva, realista, no ofensiva

EL ÁRBOL DE LOS LOGROS

  • Haz dos listas: cualidades positivas, logros
  • Dibuja un árbol con raíces, ramas y frutos.
    • En cada raíz, coloca tus valores. Si es importante, en una rama gruesa. Si no ha tenido mucha influencia para tus logros, en una raíz más fina.
    • En los frutos, coloca tus logros. Los más importantes, en frutos grandes. Los menos, en los pequeños.

Con estos sencillos ejercicios podemos hacernos una idea de dónde partimos.

EJERCICIOS

  1. Vamos a poner caramelos en nuestra vida. Resalta algún momento del día que te haya gustado, te haya hecho sonreír; algo que hayas hecho tú que te haya gustado de ti, de lo que te sientas orgullosa; dite algo bonito; recuerda un placer cotidiano y trata de repetirlo.
  2. Autoelogio en público. Nos dicen que no es correcto, que hay que ser humildes. Por eso vamos a atrevernos a contarles a los demás qué hago bien, qué me gusta de mí misma.
  3. Dar y recibir afecto. Para la mayoría, tanto dar como recibir afecto es muy difícil. Para ayudar en esto se usa un método llamado “bombardeo intenso”. Una se pone en el centro, las demás alrededor. Le pueden hablar, tocar, acariciar, abrazar…
  4. Por escrito: “El médico te ha dicho que tienes un año de vida. Describe cómo cambiaría tu vida tras esta noticia” (tiempo para escribir) Eso que has escrito son los sueños que realmente quieres cumplir, lo que de verdad te hace feliz. Pregunta: si deseas cambiar tu vida en esta dirección ¿qué te lo impide?
  5. Derechos asertivos. Completar:
      • Yo tengo derecho
        • en mi casa a…
        • en mi trabajo a…
        • en mi grupo de amistades a…
      • Los otros tienen derecho a recibir de mí
        • en mi casa
        • en mi trabajo
        • en mi grupo de amistades

 

Estos son unos simples ejercicios para situarte y empezar. Una buena idea es repetirlos de vez en cuando para comprobar cómo va cambiando tu percepción de ti misma y cuánto vas avanzando.

Espero que te resulten útiles.

Creando desde el útero

En nuestros útero y ovarios guardamos muchas historias, heridas, emociones reprimidas, tantas que ya ni nos acordamos de que están ahí. Si les damos expresión, su conocimiento nos liberará, como mínimo, nos hará entender qué tenemos dentro que aún nos hace daño. Con este ejercicio, vamos a dar salida a aquello que nuestro útero necesite decirnos.

También podemos usar este ejercicio para algo más ameno. Cuando nuestras ideas se bloquean, o simplemente cuando queremos conectar con nuestra fuerza creadora para recibir inspiraciones, seguridad ante una decisión, o dejar que nuestro Yo Interior más femenino y salvaje se exprese, esta meditación nos resulta útil igualmente.

El trabajo propuesto consiste en realizar esta meditación (o cualquier otra que conozcas o puedas encontrar por Internet, siempre que te haga entrar en tu útero) y después, tomar lápiz y papel, pinturas, plastilina, arcilla, agujas y lana… cualquier herramienta de creación con la que te sientas a gusto o que te apetezca en ese momento, y ponerte manos a la obra. No pienses, deja que tus manos se muevan solas, guiadas por tu energía interna. Todo lo que salga será bienvenido. Puedes crear una maravillosa obra de arte. No te preocupes si no sabes dibujar o moldear, lo importante es permitir la expresión de tu esencia. Tal vez tu útero te muestre alguna historia que necesites trabajar, perdonarte o liberar.

Dale voz a tu útero. Deja que te cuente su historia.

Esta es la meditación:

Pon las manos en tu barriga, cierra los ojos y relaja el cuerpo, en cada espiración siente cómo se liberan todas las tensiones, siente cómo se las lleva la tierra.

Deja que tu mente recorra todo el cuerpo, siente tus pies, tus piernas y el peso de tu cuerpo, el contacto de tu piel con la ropa y tu temperatura, tus brazos, las piernas y las manos y el ritmo de tu respiración. Por último toma conciencia de la totalidad de tu cuerpo, sin forzar nada pon atención en el contacto de las palmas de las manos en esa zona del bajo vientre. Siente el calor que emana de tu vientre y disfrútalo, no hagas nada más por un buen rato, sé consciente de todos tus sentimientos y si existen rigideces o tensiones deja que cada respiración te lleve a un estado de más tranquilidad y apertura.

Siente el latido que proviene de tu barriga, es el latido del útero, deja que sea él quien te conecte en todo momento con esta zona, deja que el latido y el calor de tu cuerpo te invadan y recorran el camino del útero al corazón y del corazón a todo tu cuerpo, volviendo la energía al útero de nuevo.
Ahora concéntrate un poco más atentamente en el útero, las trompas de Falopio se encuentran a cada uno de sus lados, y los ovarios en sus extremos. Céntrate en uno de tus ovarios y luego en el otro. Ahora visualiza como el útero aumenta de tamaño hasta abarcar todo tu cuerpo. Siente como las trompas de Falopio se extienden desde tus hombros y visualiza tus brazos, que se abren como ramas y están cargados de huevos cual si fuesen frutos en tus manos. Deja que la energía creativa de tu útero emerja desde tu interior, circule por tus brazos y llegue hasta tus dedos hasta hacerlos hormiguear, asimila completamente la imagen de tu útero, poco a poco baja los brazos y deja que el útero vuelva a su tamaño normal. Reconoce mentalmente su presencia y luego toma conciencia el resto del cuerpo. Abre los ojos y respira profundamente.

Después de este ejercicio puede que quieras hacer algo creativo, bailar, pintar, pasear… no tiene por qué ser algo especial pero si sientes que quieres hacer algo con la energía que esta meditación te ha generado, hazlo y si es algo escrito o pintado guárdalo. Termina con un agradecimiento y reconexión contigo misma, con el cosmos y con la tierra.

Aceptar todo lo que ocurre durante la meditación y respirar. Es hermoso.

(Texto tomado del libro Mujer: cree en ti, de Bea Indigo)

¡Que lo disfrutéis!

Esta soy yo

Elena

Elena

Advanced Moon Mother formada por Miranda Gray, Terapeuta Esencial y Master en Flores de Bach por el Centro Edward Bach de Madrid, EFT, Maestra de Reiki Usui Tibetano.

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Mujer de Luna

Esta aventura comenzó como Historias en Espiral, una nube de textos que se entretejían formando un viaje hacia el interior. Se transformó en Mujer de Luna cuando el viaje se llenó de energía y esencia femenina conectada con la Luna y nuestro útero. ¿En qué estación del viaje estás tú?

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