Bendición Mundial de Agosto

Bendición Mundial de Agosto

El próximo día 7 de agosto, ábrete a recibir una nueva Bendición Mundial de Útero. Conecta con la energía de la Luna, despierta tu útero y siente la conexión con miles de mujeres en todo el mundo, compartiendo su amor.
Si estás en el Hemisferio Norte, recibirás una meditación adicional para celebrar la abundancia y la cosecha. en el Hemisferio Sur, se celebra el despertar a la vida y los primeros pasos en el mundo.
http://www.mirandagray.co.uk/register.html

bmu agosto

Los hombres pueden acompañarnos y recibir El Regalo de la energía sagrada femenina, la energía del AMOR, así, en mayúsculas.
http://www.mirandagray.co.uk/register-men.html

Disfruta de esta experiencia, sola o en compañía, en grupo, con o sin hombres. Recibe la energía directamente desde Miranda Gray o a través de una Moon Mother. Deja que el amor sagrado fluya a través de ti y despierte tu útero para conectarlo con la pulsión de la vida.
Y luego, cuéntame qué tal te fue.

Bendición Earth-Yoni

Bendición Earth-Yoni

Según Miranda Gray, volvemos a encontrarnos en este 2017 en un año impregnado por la energía de la Madre. Y los años de la Madre, Miranda nos regala la Bendición Tierra-Yoni. En sus propias palabras,

El Yoni (utilizado aquí como el nombre que abarca la vagina y la vulva) es un santuario sagrado. Es la hermosa puerta de entrada a través de la cual la energía de la Tierra entra en nuestro cuerpo, la puerta a través de la cual emerge la vida, y a través de la cual nos conectamos con la Tierra. El Yoni une el mundo externo con la oscuridad y el centro espiritual que es nuestro útero, y nos enraíza con la Tierra. door2Es el santuario físico de la Divinidad Femenina en su aspecto de mujer joven, adulta, mujer madura y anciana.
Con tantas mujeres inseguras en el mundo moderno de lo que significa ser mujer y “femenina” hemos quedado desconectadas de nuestro Yoni. Ya no lo vemos como un bello símbolo de la feminidad. Tampoco lo vemos como una fuente de adoración espiritual, sensual y sexual, ni como una fuente de empoderamiento femenino. Con el Yoni alienado hemos perdido nuestra conexión con la Madre Divina, con la sexualidad, la abundancia, la fuerza, la creatividad y el amor. En esta simple bendición la Madre Divina vuelve a nosotras, para sanar la alienación y despertar su energía y su presencia en nuestras vidas.
Cuando damos la Bendición Earth-Yoni nos abrimos al amor de la Madre Diosa y permitimos  que su presencia y energía fluya en nuestra cultura y sociedad a través de las mujeres que bendecimos.
Regálate ese momento de conexión contigo misma, siente la Tierra latir debajo de ti y a través de ti, ábrete a la vida que entra y sale por tu Puerta Sagrada.
Para más información, consulta su web http://www.earth-yoni.com. Inscríbete y disponte a disfrutar de la experiencia. Puedes realizarla sola o en un grupo de mujeres, compartiendo la energía que se crea entre todas. Sea como sea, que la Diosa te bendiga, hermana.
Así viví la Bendición del Útero

Así viví la Bendición del Útero

Llegó el 7 de Febrero, Luna Llena, y día de la Sintonización-Bendición del Útero que Miranda Gray nos ha regalado.

Hacia las tres de la tarde, antes de ir al trabajo, realicé una de las pequeñas meditaciones previas al gran momento. Y ya desde entonces, algo se removió, porque me levanté de la silla con un terrible dolor en la cintura que no me dejaba enderezarme. En fin, una mala postura, una meditación interrumpida bruscamente… pensé. La tarde se me hizo larga, pensando en lo que me esperaba a la noche, ya que yo había elegido las 24:00 GMT, es decir, la una de la mañana. Llegar a casa, cenar, ver un rato la tele… y el cansancio se fue apoderando de mí. Poco a poco se me colaba en la cabeza la idea de ir a dormir. Total, me decía a mí misma, la propia Miranda dice que si no se puede hacer a la hora elegida, la energía se queda ahí hasta que lo pueda hacer. Así que tenía una excusa, y además apoyada por la autoridad de la persona que lo había preparado todo. Pero qué demonios. El compromiso era conmigo misma. Ya me han defraudado bastantes personas y seguro que yo le he fallado a más gente de lo que quiero admitir. ¿También iba a fallarme a mí misma? ¿De esa forma voy a fortalecer mi presencia, mi energía, mi yo… si no me hago caso? Pues hala, a aguantar.

Y nada pudo alegrarme más que haberlo hecho. Cuando se iba a cercando el momento, preparé el lugar, un pequeño espacio sagrado en el salón de mi casa, lugar de reunión de todos mis seres queridos, lugar donde nos alimentamos y crecemos como personas escuchándonos unos a otros y pariendo entre todos nuestras ideas y proyectos. Tan sólo me iluminaba una vela y la escasa luz de las farolas de la calle filtrándose por las cortinas. Busqué la luna con la mirada, la saludé como a una gran madre, y recé para ella. Y todo comenzó.

Seguí las instrucciones de la meditación. Conecté con la Luna, sentí su refrescante luz bañando mi ser, entrando en mí, alojándose en mi útero, anidando en mi vientre. Y recibí el regalo más hermoso de mi vida, con el que nunca soñé como mujer: sentí, bajo mis manos, el latido de mi útero. Lo percibía palpitar, lleno de vida, segura de que se sentía orgulloso y feliz de que por fin le hiciera caso, que le atendiera con todo mi ser. Por primera vez en mi vida, supe que tengo útero, que forma parte de mí y que sólo espera que le preste atención. Lo supe de verdad, no por haberlo leído en libros o por haber soportado que un ginecóloco me lo toqueteara con esos aparatejos que usan.

Embargada por la felicidad que ese descubrimiento produjo en mí, compartí la bendición con el resto de mujeres del mundo, como propuso la propia Miranda a través de otro ejercicio meditatorio. Y sentí la energía a través de mis manos y de la coronilla, un flujo de entrada y de salida que me unió a millones de mujeres en el mundo que en ese mismo instante, como yo, estaban sintiéndose orgullosas de su feminidad, sanando y reconectando con su auténtico ser.

Pasé unos días duros, en los que el dolor de cintura no desaparecía hiciera lo que hiciese. A ello se sumó un gran cansancio y hasta apatía. Sueños absurdos, en los que mi mente se iba deshaciendo de la morralla que ha ido acumulando a lo largo de su vida. Hasta que llegó el domingo, y vino a mí, como broche final, una menstruación purificante, liberadora, que me ha devuelto la energía y la conciencia.

Cada una vive las experiencias de maneras muy personales y diferentes. Yo sólo puedo decir que para mí fue una grata sorpresa percibir todas esas sensaciones y emociones. Sea como sea que cada una lo viva, es algo maravilloso y me gustaría animar a quien lea esto a que lo experimente por sí misma. ¿Cuánto puede durar? ¿Una hora, un poco más? Dedicamos más tiempo a ver la televisión. Ocupémonos de nosotras mismas y hagámonos un gran regalo. Sentid, disfrutad. No os costará nada y recibireis mucho.

@espiraldeluna